Dos de las creaciones del Altísimo entrarán en una discusión muy particular. El paraíso y el infierno querrán repartirse sus habitantes, no sin antes, obtener el visto bueno de Allah. En esta narración de Abu Huraira, el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, nos hace llegar esta conversación:

“Una vez el Paraíso y el Infierno discutieron entre ellos y el Infierno dijo: 

  • Me ha sido dada la preferencia de tener a los opresores y tiranos. 

El Paraíso dijo por su parte:

  • No han de entrar en mi, sino los débiles y humildes.

Intervino Allah, altísimo sea y dijo al Paraíso:

  • Tú eres mi misericordia. Daré misericordia a través de tí a quien desee de mis siervos.

Y al Infierno le dijo: 

  • Sin embargo, tú eres mi tormento y atormentaré contigo a quien desee de mis siervos.”

Entonces, nuestro profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, añadió:

“Cada uno de ellos será llenado en su capacidad. En cuanto al Infierno, no se llenará hasta que Allah, exaltado sea, ponga su pie en él; entonces dirá el Infierno: 

  • ¡Suficiente! ¡Suficiente! ¡Suficiente!. 

En ese momento todos sus extremos se colmarán. Y Allah, altísimo sea, no ha de ser injusto con nadie de su Creación.Y para el Paraíso, Allah ha de comenzar nuevas creaciones con el fin de completarlo.”

Esto no es más que una pincelada de la promesa sobre el Paraíso de nuestro Creador, Allah, como recompensa para quienes de sus amados siervos le obedezcan en esta vida. Acerca de esto, el mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, narró este dicho que atribuye al Todopoderoso: «He preparado para mis siervos virtuosos lo que ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado y nunca ha pasado por la imaginación del ser humano»; refiriéndose a la perfección y la belleza del paraíso.

El Yannah (Paraíso) tiene 8 puertas por las que entrarán los creyentes y los ángeles. Allah, altísimo sea, nos ha informado que tales puertas se abrirán cuando los creyentes lleguen a ellas y que serán recibidos por los ángeles con saludos de paz. Así lo describe en el Sagrado Corán en varios versículos:

«Y cuando lleguen a él, serán abiertas sus puertas y sus ángeles guardianes les dirán: 

– Vosotros estáis a salvo de todo pesar y castigo.

Ingresarán en los Jardines del Edén junto a quienes creyeron de sus padres, esposas y descendientes; luego los Ángeles ingresarán ante ellos por todas las puertas y dirán ¡La paz sea sobre vosotros! En verdad fuisteis perseverantes en la adoración; ¡Qué hermosa es la recompensa de la morada eterna! (13: 23-24).

Pues fuisteis correctos en la vida mundanal (39: 73).

Allah, altísimo sea, ha dicho la verdad cuando dijo: «Y cuando contemples el paraíso, sólo encontrarás delicias y un gran reino. (76: 20).

Lo que Allah, alabado sea, ha guardado oculto para nosotros de deleites del paraíso, va más allá de donde pueda llegar nuestra comprensión e imaginación: «Nadie sabe la alegría que le espera a los piadosos,como recompensa por lo que hicieron. (32:17).

Para describir cómo vivirán en el Paraíso sus moradores, el profeta Mohammed,la paz y las bendiciones de Allah sean con él, dijo: “Quien entre al paraíso será bendecido con una vida de alegría; nunca se sentirá miserable, su ropa jamás se estropeara y su juventud nunca se marchitará».

El paraíso al que, in shaa Allah, iremos, es eterno y perpetuo. En el sagrado Corán se menciona en numerosas aleyas esta condición. En una de ellas se dice: «Cierto es que quienes hayan creído y obrado rectamente tendrán como morada los jardines del Paraíso. Allí vivirán eternamente y no desearán cambio alguno, de su muerte. (18: 107-108).

Después del Día del Juicio, Allah, altísimo sea, hará entrar a los merecedores de los jardines del deleite en el paraíso; pero antes eliminará de sus corazones cualquier pesar y aflicción que padezcan. Verán las maravillas que Allah, altísimo sea, ha preparado para ellos en la morada eterna y entonces elevarán sus voces y exclamarán: ¡Alabado sea Allah! Quien cumplió su promesa y nos hizo heredar la tierra del paraíso y habitaremos donde queramos en él; ¡Qué excelente la recompensa de los que obraron el bien! y verás ¡Oh, Muhammad! a los ángeles, alrededor del trono, glorificando a Allah. Ciertamente se juzgará a la creación con total justicia y se exclamará: ¡Alabado sea Allah, Señor del universo! (39: 74-75).

J.G.