Allah, altísimo sea, escogió el Islam como la religión perfecta y verdadera para sus siervos, perfeccionándola con completas enseñanzas y leyes con el fin de proporcionar una vida próspera para sus creyentes.

Nuestro amado profeta era el mejor de los siervos y el claro ejemplo de misericordia a seguir, en todos los aspectos. Hay una narración profética donde el profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, dijo:
-“El más amado de ustedes ante Allah es el que crea amor y amistad entre la gente, y acepta el amor y la amistad de los demás.” (Asar al-Sadiqin, tomo 24, página 416).

Como sabemos, el Clemente y el Misericordioso son dos de los atributos más conocidos de Dios; como creyentes debemos crear estas dos características en nuestro comportamiento hacía los demás. (Ibíd).
El comportamiento del Profeta Muhammad, la paz sea con él, está lleno de ejemplos de misericordia con las personas incluso en su relación con los enemigos del Islam. Por ejemplo, en la conquista de La Meca, el profeta Muhammad, la paz sea con él, perdonó a sus enemigos a pesar de todas las aflicciones que ellos le habían causado. Después de la conquista, los politeístas de la Meca, esperaban un castigo por parte de los musulmanes, pero nuestro amado profeta la paz sea con él, les dijo:
– “Váyanse que son libres”. (Ibíd. página 46).

En el trato a las mujeres, por ejemplo, cabe mencionar que antes de la llegada del profeta ninguna religión ni comunidad había otorgado a las mujeres alguna libertad que reconociera sus derechos. La mujer, por muy oprimida que estuviera en manos de su marido, no podía divorciarse de él, los maridos tenían la libertad de derrochar la propiedad de sus esposas o de abandonarlas sin preocuparse por su bienestar, no podían poseer propiedades, ni herencia y un largo etc…

El profeta Muhammad, la paz sea con él, no tardó en anunciar que Allah le había encomendado la tarea de proteger los derechos de las mujeres y declaró en el nombre de Dios que los hombres y mujeres, eran iguales entre sí y que en su coexistencia tenían derechos recíprocos.
Referente a la misericordia de nuestro amado profeta, tenemos innumerables ejemplos; leemos en la historia del Islam que cuando Ibrahim, uno de los hijos del profeta Muhammad, la paz sea con él, falleció, él se puso a llorar de modo que sus lágrimas mojaron su pecho. La gente le preguntó: “¿Por qué llora Oh Mensajero de Dios?” Muhammad la paz sea con él, respondió:
-“Esta es una expresión del amor y la misericordia. El que no tiene misericordia, no recibirá la misericordia (de Dios).” (Ética Islámica en el Corán, tomo 2, página 463).

Se narró que Abu Hurayrah -que Allah esté complacido con él- dijo: “Estábamos acostumbrados a rezar la oración del ishaa (la noche) con el Mensajero de Allah, y veíamos que cuando postraba, sus nietos, Al Hassan y Al Hussein, subían en su espalda y cuando se levantaba la cabeza, les cogía amablemente con la mano y les colocaba. Cuando él volvía a postrarse ellos volvían a subir en su espalda y cuando terminaba su oración les sentaba en sus muslos. (Relatado por Ahmad).

Una mujer musulmana llamada Umm Jalid nos cuenta una escena que presenció en su infancia y que todavía recuerda. Dice:
– “He venido con mi padre a ver al Mensajero de Allah, la paz sea con él, vestida de una camisa amarilla. El Mensajero de Allah dijo: -“Buena, buena”. Ella dijo: “Fui a jugar con el sello de la profecía, pero mi padre me prohibió. Entonces el Mensajero de Allah dijo: «Déjala”. Luego dijo: “Que lo gastes, y que Allah te dé otra camisa nueva” (y la bendijo tres veces). (Relatado por Al Bujari).

En cuanto al trato con los niños, nuestro amado profeta también es ejemplo de misericordia, él confirmó el derecho del niño a la herencia y a constar en testamentos. Protegía con gran énfasis el derecho del niño huérfano al cuidado y a que la sociedad le garantizase el mantenimiento de sus derechos de una forma completa, velando siempre por su protección.

Allah, altísimo sea, eligió a su mejor siervo, el profeta Muhammad, la paz sea con él, para predicar y difundir su palabra; y al mismo tiempo estableció las bases del Islam sobre el amor y la misericordia.

Alhamdulillah, el nacimiento del profeta Muhammad, la paz sea con él, en la bendita tierra de La Meca fue una bendición para toda la humanidad.

J.G.